Se puede describir como la capacidad de creer en un sueño con tal fuerza que se logra convertirlo en realidad. Esto implica la habilidad de expresar la belleza a través de materiales y seguir una secuencia logarítmica para crear una arquitectura de imágenes coherente que se adapta a diferentes historias. El resultado es una nueva forma de armonía, personificada en el diseño Nautila de Franco Driusso, un ejemplo de perfección en su clase.







